jueves, 3 de diciembre de 2015

Malta



Alguna cosa passa amb Malta.

I si no... com us ho expliqueu?
La cosa va començar d’una manera ben trivial, en un fet al qual no li vaig pas donar cap importància però que he recordat després.
Jo anava en cotxe i a la ràdio emeten un anunci publicitari (no recordo de què) que fa referència al famós 12-1 del partit España-Malta, de fa quasi 30 anys!
Com us dic, no li dono cap importància, tot i que reconec que l’anunci em va fer cridar l’atenció.
Aquell mateix dia, una meva col·lega em demana si puc revisar un text llatí que li ha passat un amic seu. Li dic que vaig molt ple de feina, però que miraria de fer-hi una ullada. Em dóna el telèfon del seu amic per parlar-ne.
Ens truquem, comentem el tipus de treball que s’hi pot fer amb el text i, tot xerrant xerrant, ell em comenta que és Cavaller de l’Orde de Malta. Jo quedo sorprès perquè, tot i saber que existeixen, situo els cavallers més en una pel·lícula o en una novel·la d’intriga, com El Codi da Vinci, per entendre’ns. Somric i li comento que fa temps vaig planejar amb un amic fer una novel·la a quatre mans sobre els cavallers de Malta o sobre els Templers. Parlem de moltes coses, i en un moment determinat surt en la conversa una església de Segovia, la Vera Cruz, propietat de l’Orde i no del bisbat. Una església de la qual jo mai havia sentit parlar.
Continuo sense donar-li cap importància.
Al dia següent, però, la sorpresa és majúscula quan, per qüestions de feina, vaig al poble de Vilamacolum. Quan aparco el meu cotxe a la plaça de l’Ajuntament, veig amb estupor que la Casa de la Vila té pintat a la seva façana l’escut municipal, mida gegant. I quin és l’escut? Una enorme creu vermella, que recorda molt la Creu de Malta.
Aquí ja començo a pensar... "Y esto?"
Casualment (o no...) mentre passa això, estic llegint un llibre que parla de "Espiral de sincronías". Fets aparentment casuals que apunten en una mateixa direcció. Li comento a la meva companya i em recorda que ella havia estat a Malta fa temps i que, no t’ho perdis, hi havia trobat un vi maltès que tenia el seu nom (el de la meva companya, vull dir). M’envia la foto, i trobem que és tot plegat molt curiós.
Aquella nit, amb la mosca a l’orella, quedo amb un amic a qui feia molt de temps que no  veia, i tot xerrant xerrant, amb un "quinto y unos taquitos de jamón" com a bona companyia, no sé com, em parla de l’església de Segovia, la Vera Cruz. Aquí ja al·lucino. Dues persones molt diferents, una que no conec, i un amic a qui fa molt que no veig, em parlen d’una església que no sé ni on para, en menys de 24 hores. Casualitat direu. Potser si...
Li comento al meu altre amic, el de la novel·la, perquè tot plegat no deixa de ser ben curiós. Riem del tema i aquí queda la cosa.
Però, vés per on, aquest amic em convida a dinar a casa seva l’endemà, i quan estem per les postres em diu: "Toni, ara riuràs. Ahir vaig pensar en tu, perquè remenant a la meva butxaca m’he trobat això..."
I m’ensenya una moneda una moneda molt inusual per aquestes contrades nostres, 1 € de Malta, amb una creu enorme...
Amics, no sé pas que és, però alguna cosa em crida cap a Malta. Qui s’hi apunta?


domingo, 12 de julio de 2015

Quies (descanso)



Quies (descanso)

Que allá donde estés ahora
Una brisa suave
Te acaricie la piel,
Una agradable sombra
Te cobije
Y que los nardos
Y las rosas
Y los jazmines
Te regalen su olor.


Unas guitarras y unos versos granadinos para acompañarte en tu camino, mama. 
Allá donde estés siempre estarás con nosotros.



lunes, 6 de abril de 2015

Correspondencias




Llevo algunos días en los que me cuesta dormir.
El motivo no es otro que la métrica. Busco un verso, pero aquí me falta una sílaba y  allí me sobran tres. Creo tener la palabra oportuna y la duda me acecha. En efecto, vuelvo al vicio de traducir poesía. Después de la resaca de las Bucólicas de Virgilio, el ritmo me reclama de nuevo.
Esta vez el poeta elegido es Baudelaire, Les fleurs du mal.  Pero antes un poquito de historia, de mi historia con Baudelaire.
Yo tenía quince años, y una novieta  francesa (Marie, se llamaba) me escribió una carta que iba acompañada de un poema de un autor que yo no conocía en absoluto. El poeta, es fácil de adivinar, era Charles Baudealire, el poema, Correspondences.
Un par de años más tarde, ya en bachillerato, la profesora de literatura nos propuso un trabajo sobre algun escritor no español y yo me decanté, supongo que como homenaje a aquel fugaz amor adolescente, por el autor de las Flores del mal, al que añadí a sus paisanos Rimbaud y Verlaine. Creo que el trabajo no fue gran cosa, pero me sirvió para acercarme a ese maravilloso y tortuoso mundo de los poetas simbolistas.
Era una época en la que (ahora soy consciente de ello) descubrí la literatura, la literatura con mayúsculas, al menos la escrita en lengua castellana, porque por aquel entonces la literatura catalana no se incluía en los planes de estudio: Jorge Manrique (hice un trabajo comparando las Coplas a la muerte de su padre con la Danza de la Muerte, trabajo que, por cierto, una profesora me perdió...) Cervantes, Quevedo, La Regenta, la poesía de Machado, Lorca, Miquel Hernández (de Lorca hice un trabajos sobre los colores en el Romancero gitano, trabajo que también me perdieron... y de Miguel Hernández un repaso a su obra poética, trabajo que hicimos en equipo con  mis amigos Pere i Mercè. Eran lecturas académicas, es cierto, pero desde la distancia, recuerdo que yo leía los autores, no los estudiaba. Eso lo dejé para más adelante cuando cursé la carrera de Filología.
Pero los autores consagrados de la Literatura Española no fueron los únicos que llegaron a mis ávidas manos: La profesora de griego nos recomendó una tragedia de  Sófocles (no recuerdo cual, pero creo que debió ser Edipo). Cuando la acabé, Sófocles me apasionó de tal manera que no tardé en leer el resto de su obra en la pequeña sala de la Biblioteca Pública de Figueres, situada entonces en un pequeño edificio del Carrer Ample. Y claro... si lees a Sófocles y te encuentras con un tal Eurípides que tambíen escribía tragedias, pues ¿Qué haces? Leerte todo Eurípides. ¡Ah! Que hay otro trágico girego que se llama Esquilo? Pues a por él. ¿Te has acabado la Ilíada? Habrá que leerse la Odisea, digo yo...Que te hablan de Dostieveski, pues a leérselo. Leerlo, insisto, no estudiarlo.
Pero volvamos a Baudelaire. Ya en la facultad, en el pequeño Col·legi Universitari de Girona (el CUG, abreviatura  que nos hacía mucha gracia por su parecido fonético con CUC, que, en catalán significa gusano, -claro, que peor lo tenian los estudiantes del Col·legi Universitari de Lleida, que estudiaban en el CUL...-), allí, como decía, mi amigo Charles apareció en dos asignautras, en la de Literatura Castellana, que nos daba la profesora Dolors Oller, y en Crítica Literaria, a cargo del profesor Salvador Oliva. Para la primera trabajé en la traducción de un poema. ¿Cuál? Fácil respuesta también, Correspondences, de nuevo. En esa ocasión ya propuse una traducción propia en verso (está claro que mis inclinaciones entonces se iban asentando definitivamente). Para Crítica Literaria decidí hacer un trabajo sobre el poema titulado Moesta et errabunda, Mujer triste y errante. Elegí ese poema porque el título era en latín, mi otra gran debilidad. Ahí si, ahi hicimos algo más que leer los poemas, los estudiábamos, los analizábamos, los descuartizábamos, y finalmente, desde el conocimineto, los recomponíamos. Un proceso, que no se habría producido si antes no los hubiésemos leído, leído sin estar pendientes de un exámen, de una lista de fechas y datos por memorizar, pero eso es un tema que dejaré para otra nota.
Cuarto acto. -Por cierto, ahora que me fijo, mi aventura con Baudelaire, es casi un repaso autobiográfico (o sin el casi...)-. Cuarto acto, decia. En los años 80 la mayor parte de jóvenes varones perdía un año de su vida en aquéllo que llaman "La mili", el servicio militar obligatorio para defender la patria "En caso de que ataque el enemigo" (Nunca supe quien era el enemigo...) En las largas y tediosas tardes que me toco vivir en los cuarteles, tuve la suerte de estar como encargado de la pequeña biblioteca del campamento. Biblioteca tan poco frecuentada que me quedaba mucho tiempo libre para leer y para escribir. Allí hice mis primeras traducciones, que luego he tenido la fortuna de ver editadas: Marcial, Horacio, Virgilio.. Y alli traduje por primera vez a Baudelaire de manera sistemática y con "intención literaria" por decirlo de alguna manera.
No sé a dónde llevará este camino traductor que retomo a partir de aquellas primeras versiones, pero sí sé que, des hace algunos días, la métrica me viene robando algo de mi sueño.
Así pues, empiezo una serie de notas en el bloc con los versos de Las Flores del Mal y empiezo (no podía ser de otra forma), por Correspondences.



La Natura es un templo en donde vivos pilares
dejan salir a veces confusas palabras.
El hombre pasa a través de bosques de símbolos
que le escudriñan con su mirada familiar.

Como los largos ecos que se mezclan de lejos
en una tenebrosa y profunda unidad
vasta como la noche y como la claridad,
los perfumes, colores y sones se responden.

Hay perfumes lozanos como carne infantil,
dulces como un oboe, verdes como praderas;
y hay otros putrefactos, ricos y triunfantes,

que tienen la expansión de las cosas eternas,
como el almizcle y el ámbar, el incienso y el benjuí,
que nos cantan los vínculos del alma y los sentidos.


Esta nota ha nacido hoy seis de abril, lunes de Pascua, en Figueres, mientras un sol radiante entra por mi ventana;  la imagen que acompaña es "El bosque" un dibujo a lápiz de Clàudia Cobos, mi hija, muy oportuna para el texto de Baudelaire; como tema musical, una de las mejores composiciones de Paco de Lucía, un tema con el que se activan todos los sentidos y que a mi me pone la piel de gallina: Entre dos aguas (1976). 


https://www.youtube.com/watch?v=0o8vszqVL2U

martes, 31 de marzo de 2015

Massa




Massa, adverbi que denota un excès, per contraposició a poc, escàs.
Entre poc i massa, expressió popular que transmet el concepte clàssic de la moderació i l'equilibri.
L'adverbi massa, doncs, s'ha d'entendre en sentit negatiu, un excés que provoca molèstia en el parlant: "En aquest bar hi ha massa gent, massa soroll".
Ara bé, de tant en tant el llenguatge popular produeix unes combinacions especialment lluïdes. Penso, per exemple, en l'exclamació d'un jove quan alguna cosa l'entusiasma i diu una frase semblant a "Tio! això és massa...!"
I què em dieu de l'oposició de dos termes en aparença contradictoris, com ara allò tan típic de "Fulanito és massa bona persona". Massa bona persona!, O sigui, que fins i tot la bondat necessita uns límits. Interessant concepte...
Ara bé, si algun massa m'ha cridat l'atenció és el que vaig ensopegar un dia en un epigrama que Marcial dedica al seu amic Ligurí: Amb ell us  deixo. Bona Pasqua!


¿Per què ningú de bon grat, se t'acosta
i allà on vas, Ligurí, tothom fuig
i s'esdevé una gran solitud?
Ho vols saber, Ligurí? T'ho diré:
Ets massa poeta! un vici molt perillós.
Ni la tigressa a qui han pres els cadells,
ni l'escurçó trepitjat sota el sol,
ni el malvat escorpí fan tanta por!
Qui pot patir -sisplau!- aquesta tortura?
Em recites quan sóc dret i quan m'assec,
recites quan corro i recites quan cago.
Fujo a les termes, et sento a l'orella.
Me'n vaig a la piscina, no puc nedar.
Vaig a un sopar: m'entretens quan hi vaig.
Estic sopant: m'atabales quan menjo.
Estic dormint: em despertes quan jec.
Vols veure quin gran mal és el que fas?
Ets un home just, honrat i noble... però fas por.

Aquesta nota (massa breu, potser?) ha nascut en un dia de merescudes vacances a Figueres, un dia de sol espaterrant i primaveral que em convida a sortir del despatx i a passejar per les platges d'Empúries. El text de Marcial és l'epigrama 44 del llibre tercer. El vaig traduir fa temps per l'editorial La Magrana (1994, el meu primer llibre !!!), però avui he volgut refer la traducció i regalar-vos un millor ritme. He escollit la seqüència AT AT AAT AAT, tot i que de vegades em permeto alguna variant com ara AAT AAT AT AT o ritmes binaris i ternaris purs. Ja sabeu que penso que el lector de poesia es mereix l'esforç del traductor. Espero que el resultat sigui del vostre gust. La imatge és la d'un escurçó enfadat perquè l'han trepitjat quan prenia el sol (bastant menys perillós que el nostre poeta, evidentment...). Hi afegeixo una cançó de Bruno Mars que ha  escollit la meva filla i que no sé si té gaire a veure amb el text, però és prou divertida. Apa! Bona setmana!

https://www.youtube.com/watch?v=OPf0YbXqDm0